Tengo atracones: qué hacer y cómo superar este problema
Experimentar episodios de atracones puede ser una experiencia abrumadora y llena de culpa. Los atracones suelen estar relacionados con emociones complejas y factores psicológicos profundos.
Este artículo te ofrece información para entender qué son los atracones, por qué ocurren y cómo tomar medidas efectivas para superarlos y recuperar una relación saludable con la comida.
Tabla de contenidos
¿Qué son los atracones y por qué ocurren?
Es importante reconocer que los atracones no son solo comer en exceso en ocasiones especiales como las Navidades, donde es común disfrutar de comidas más grandes. Los atracones consisten en comer grandes cantidades de comida en un corto período de tiempo, a menudo acompañados de una sensación de pérdida de control. Este comportamiento está ligado a emociones y pensamientos que pueden ser difíciles de gestionar.
Comer en exceso en Navidad no necesariamente se considera un atracón, ya que es una conducta aislada y vinculada a una festividad, sin los mismos factores psicológicos y emocionales de un trastorno alimentario. Sin embargo, si los atracones ocurren con frecuencia o se acompañan de sentimientos de desesperanza o malestar, es importante tomar medidas.
Características comunes de los atracones
Una paciente me comentaba en consulta que había tres alimentos que consideraba prohibidos: el pan, el chorizo y la pasta. ¿Qué ocurría? Cuando decidía comerlos, tenía tantas ganas, que directamente, “dejaba de pensar” y comía tan rápida que solamente sabía parar cuando se sentía angustiada, sintiendo después una gran culpabilidad. Además, esta paciente se permitía esos alimentos, sobre todo cuando estaba sola en casa, con el fin de prevenir miradas con las que sentirse avergonzada.
¿Qué características tiene este ejemplo?
- Rápida ingesta de alimentos: Comer grandes cantidades de comida en un corto período de tiempo.
- Sentimientos de culpa o vergüenza: Estados afectivos desagradables que suelen aparecer después del episodio.
- Pérdida de control: Sensación de no poder detener el episodio una vez que comienza.
- Comer en secreto: Muchas veces, los atracones se realizan a solas para evitar ser juzgado.
Posibles causas
- Regulación emocional: Los atracones pueden ser una forma de lidiar con emociones difíciles como ansiedad, tristeza o frustración, pero realmente es como abrazar una almohada cuando necesitas a alguien que te consuele; llena un espacio físico, pero no el emocional.
- Factores culturales y sociales: La presión para tener cierto tipo de cuerpo puede desencadenar conductas alimentarias desordenadas, pero se asemeja a perseguir la sombra de alguien más, creyendo que es tu camino, pero siempre quedándote fuera de foco.
- Historia de dietas estrictas: Las restricciones alimenticias severas pueden provocar atracones como una respuesta fisiológica y psicológica al hambre. Imaginaos encerrar un león en una jaula pequeña: por mucho que intentes mantenerlo controlado, su hambre y su fuerza harán que se desborde.
- Trastornos psicológicos: Pueden estar sufriendo trastornos depresivos, ansiosos o incluso trastornos de la conducta alimentaria.
Cómo actuar si tengo atracones
Reconocer el problema
El primer paso es reconocer que los atracones son una señal de algo más profundo. Es importante evitar culparse y, en su lugar, enfocarse en comprender las razones detrás de este comportamiento.
La paciente que comentaba al principio me decía. “Estoy aquí porque una amiga me dijo que tenía un problema, pero mi relación con la comida siempre ha sido así, por tanto, me cuesta considerar que sea realmente un problema”. Cuando comenzamos a ahondar, algunas de las razones que vimos fueron que su padre también tenía esa misma relación con la comida y que, además, en casa se trataban desde la rigidez, sin tener en cuenta la parte emocional.
Hablar con alguien de confianza
Hablar con un amigo cercano, un familiar o un profesional puede ayudar a reducir la carga emocional. Compartir tus sentimientos puede ofrecerte una perspectiva diferente y un espacio de apoyo.
Fijaos en la importancia de compartirlo. Esta paciente había empezado a considerar que tenía un problema, gracias a haberlo compartido con su amiga. Esto fue lo que la impulsó a buscar ayuda profesional.
Buscar ayuda profesional
Un terapeuta o psicólogo especializado en Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA) puede ayudarte a identificar las causas subyacentes y a desarrollar estrategias para manejar los atracones. Algunas opciones incluyen:
- Terapia cognitivo-conductual (TCC): Ayuda a identificar y cambiar patrones de pensamiento que contribuyen a los atracones.
- Terapia nutricional: Trabajar con un nutricionista para establecer una relación saludable con la comida.
- Terapia sistémica: Explora las dinámicas familiares y sociales que pueden estar influyendo en los atracones. Este enfoque considera cómo las relaciones y el entorno afectan tu bienestar emocional y alimenticio.
- Grupos de apoyo: Compartir experiencias con otras personas que enfrentan el mismo problema puede ser reconfortante y motivador.
Aceptación
- Evitar restricciones extremas: En lugar de prohibirte ciertos alimentos, busca un enfoque equilibrado que incluya todo en moderación. Esto te ayudará a evitar la sensación de necesidad por ciertos alimentos.
- Fomentar la atención plena: Practicar mindfulness al comer puede ayudarte a reconocer las señales de hambre y saciedad. Aunque puede parecer una práctica difícil, tu terapeuta puede guiarte en cómo hacerlo.
- Incorporar actividades relajantes: Dedica tiempo a actividades que te ayuden a reducir el estrés, como yoga, meditación, caminar al aire libre, o puede que primero necesites probar para descubrir cuál sería para ti una actividad relajante.
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Estrategias de prevención
En mi opinión, las estrategias de prevención en los atracones son fundamentales, pero deben ser realistas y adaptadas a cada persona. A continuación, puedes encontrar algunas de ellas:
1. Desarrollar una relación positiva con la comida
- Enfócate en la nutrición y el placer: La comida no solo es un combustible, también es una fuente de disfrute. Aprende a equilibrar ambas cosas.
- Evitar juicios: No categorices los alimentos como «buenos» o «malos»; todos pueden formar parte de una dieta equilibrada y variada.
3. Identificar desencadenantes
Lleva un diario para identificar patrones emocionales o situaciones que puedan estar contribuyendo a los atracones. Esto te permitirá trabajar en estrategias específicas para enfrentarlos.
También, considero que es importante tener en cuenta que la prevención real de los atracones no solo depende de las estrategias individuales, sino también de un cambio en cómo la sociedad ve la alimentación y el cuerpo. La presión social por tener un cierto tipo de cuerpo o seguir ciertas normas alimenticias puede ser un desencadenante importante, por lo que es esencial crear un entorno que fomente la aceptación y el respeto hacia todos los cuerpos y hábitos alimentarios.
En resumen, las estrategias de prevención deben ser integrales, abordando tanto los hábitos alimenticios como la salud emocional. La clave es encontrar un equilibrio sostenible y tener paciencia contigo mismo mientras trabajas en mejorar tu relación con la comida.
2. Fomentar una autoestima saludable
No eres solamente tu apariencia física, por tanto, trata de reconocer tus logros y cualidades más allá del físico. Trabajar en tu confianza personal puede ayudarte a manejar las emociones de manera más efectiva.
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Cuando buscar ayuda
Si los atracones están afectando gravemente tu salud física o mental, es importante buscar ayuda inmediata. Esto incluye:
- Sentimientos persistentes de desesperanza o pensamientos suicidas.
- Uso de comportamientos compensatorios como vómitos autoinducidos o ejercicio excesivo.
- Dificultades significativas para llevar a cabo tus actividades diarias.
- Pérdida de control total sobre la relación con la comida.
- Aislamiento y pérdida de relaciones sociales.
Reflexiones finales
Muchas personas que luchan contra los atracones piensan que nunca van a poder superarlos, pero quiero que sepas que eso no es cierto. Superar los atracones es un proceso largo y puede parecer abrumador al principio, pero con tiempo, paciencia y el apoyo adecuado, es posible. Es cierto que cuando te encuentras atrapado en este ciclo, puede parecer que nunca vas a salir, pero dar el primer paso y reconocer el problema es fundamental para empezar a sanar.
También es importante que busques ayuda profesional si sientes que no puedes hacerlo solo. Un terapeuta especializado, un nutricionista, o ambos pueden ser aliados clave en este proceso. No subestimes el impacto que una ayuda adecuada puede tener en tu vida. No se trata de una solución rápida, pero sí de un camino hacia un bienestar más duradero.
Es normal sentir que no hay salida, pero quiero que recuerdes que no estás solo. Hay muchas personas que han pasado por lo mismo y han logrado superar los atracones, y lo mejor es que tú también puedes lograrlo. Con el enfoque correcto y rodeado de apoyo, es completamente posible. Puedes llegar a desarrollar una relación más sana con la comida y, sobre todo, contigo mismo. La recuperación no es lineal, habrá momentos difíciles, pero cada paso es un avance. Créeme, puedes hacerlo.
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Bibliografía
- Fairburn, C. G. (2008). Overcoming Binge Eating. Guilford Press.
- Treasure, J., Schmidt, U., & Macdonald, P. (2010). Skills-based Learning for Caring for a Loved One with an Eating Disorder. Routledge.
- Hay, P., & Mitchison, D. (2016). «Eating disorders and obesity: The global challenge». The Lancet Psychiatry.
- Levine, M. P., & Smolak, L. (2006). The Prevention of Eating Problems and Eating Disorders. Lawrence Erlbaum Associates.
Autora:
Cynthia Lozano Marco
Psicóloga General Sanitaria: MU-05082